Ayer hablamos del método. Hoy lo pruebas en tu propio cuerpo, en solo veinte minutos. Esto no es una rutina completa: es una muestra pequeña para que sientas la diferencia. Que se puede entrenar fuerte sin destruirte, sin gimnasio y sin que la espalda te lo haga pagar.
Si has hecho estos veinte minutos, acabas de sentir algo: que se puede entrenar fuerte sin acabar hundido y sin castigar tu cuerpo. Eso es el jaguar.
Y esto es solo una prueba de veinte minutos. Imagina lo que pasa con el método completo, ordenado y adaptado a ti, semana a semana. De eso va exactamente el día de mañana.